martes, 15 de noviembre de 2011

Textos de autores para personalizar tema Arte Griego.


El espacio y la arquitectura en los griegos


La idea del espacio para los griegos

Césari Brandi. El topos: respecto por los caracteres del lugar en la urbanística griega. (Texto extraído de L. Patetta, p. 65)

Escalar la pendiente de los Propileos, aunque sea en Zigzag, nos ilustra como, nos inculca rápidamente algo que nadie debería olvidar al visitar las antigüedades griegas. Fuese debido a su sentido terrenal o a cualquier otra cosa, en aquel lugar que elegían para construir, y casi siempre elegían la roca, esta roca se convertía en algo sagrado, algo que se debía tallar modificándolo lo menos posible. (…) No era un amor por el paisaje (…) sino el respeto ‘tópico por el lugar’ de sus facciones naturales. Nada es más augusto que aquellas columnas divinamente dimensionadas y aquellos ritmos; a un trecho a un paso, la roca bruta, salvaje, confusa, sobre cuyo zigzag montaba la rampa. Nunca fue recubierta ni nivelada. (…)

Alois Riegl. El espacio en la arquitectura griega. (Extraído de L. PAtetta, p. 61)

…la misión principal de la arquitectura había sido siempre la delimitación más que la formación del espacio; pero la existencia del espacio como tal ya no se niega completamente. Tampoco los griegos de la época clásica han tratado de crear espacios internos; el único vano un poco amplio del interior del templo, la cella, se ha vuelto a llevar al estado de patio egipcio, y la ventana – un medio tan usual hoy de comunicación entre exterior e interior de un edificio- no aparece nunca en el templo griego. (…)


Bruno Zevi “Saber ver la arquitectura” p. 44. La escala humana de los griegos

El templo griego se caracteriza por un defecto muy importante y por una supremacía indiscutible a través de toda la historia. El defecto consiste en la ignorancia del espacio interno; la gloria en la escala humana. (…)
Quién investigue arquitectónicamente el templo griego, buscando en primer lugar una concepción espacial, tendrá que huir horrorizado, señalándolo amenazadoramente como típico ejemplar de no arquitectura. Pero quien se acerque al Partenón y lo contemple como una gran escultura, quedará admirado como frente a pocas obras del genio humano. (…)
Los elementos que constituyen el templo griego, con: plataforma levantada sobre el suelo, una serie de palos de bolos apoyados sobre ella y un arquitrabe contin
uo que sostiene el techo. También hay, es cierto, una cela, (…) un espacio interno; pero este espacio no fue nunca pensado creadoramente, porque no respondía a funciones e intereses sociales: mas bien era un espacio sencilla y literalmente cerrado, y el espacio interior así encerrado es, justamente, característico de la escultura. El templo griego no estaba concebido como la casa de los fieles, sino como la morada impenetrable de los dioses…
La historia de la arquitectura de las acrópolis es esencialmente urbanística; triunfa por la humanidad de sus proporciones y de su escala, por las insuperadas joyas de gracia escultórica...

Norberg Shulz. "La arquitectura griega" en la "Arquitectura de Occidente" p. 23.

El espacio exterior griego, (…), no está constituido por relaciones fácilmente reconocibles. Dado que también son raros los espacios interiores monumentales, algunos críticos han llegado a la absurda conclusión de que las construcciones griegas son ‘no arquitecturas’ y que deben ser consideradas sobre todo como ‘grandes esculturas’. Semejante interpretación es muy poco satisfactoria, y probablemente depende de la carencia de conceptos espaciales. (…)
(…) El templo debe ser comprendido en relación con la totalidad de la situación en que fue creado. Es decir, debe ser relacionado con su localización y con el ‘objeto’ a que debía servir.

Bruno Zevi sobre el concepto de arquitectura

En el capítulo II, titulado “El espacio, protagonista de la arquitectura”, el autor plantea el carácter primordial de la arquitectura: “…el carácter por el cual se distingue de las demás actividades artísticas, reside en su actuar por medio de un vocabulario tridimensional que involucra al hombre” p. 13. “La arquitectura, por el contrario, es como una gran escultura excavada, en cuyo interior el hombre penetra y camina” Ibid.
“El espacio interno, aquel espacio que, (…) no puede ser representa
do completamente en ninguna forma, ni aprehendido ni vivido, sino por la experiencia directa, es el protagonista del hecho arquitectónico. Tomar posesión del espacio, saberlo ver, constituye la llave de ingreso la comprensión de los edificios. No nos será concedida, sino vagamente, una historia y, por ende, un goce de l arquitectura, en tanto no hayamos aprendido a comprender el espacio y –lo que es más importante- a aplicarlo como elemento substancial en la crítica arquitectónica” Ibid, p. 14
“En todo edificio, lo que contiene, es la caja de muros, lo contenido es el esp
acio interno.” Ibid, p 15
“¿Qué es la arquitectura? (…) Decir, como se suele, que la arquitectura es la edilicia ‘bella’ y la no arquitectura es la edilicia ‘fea’, no tiene ningún sentido aclaratorio, porque la belleza y la fealdad son relativas y porque, de cualquier modo, sería necesario anteponer una definición analítica de la edilicia, lo que nos llevaría al punto de partida.
La definición más precisa que se puede dar hoy de la arquitectura es aquella que tiene en cuenta el espacio interior. La arquitectura bella, será la arquitectura que tiene un espacio interno que nos atrae, nos eleva, nos subyuga espiritualmente; la arquitectura ‘fea’, será aquella que tiene un espacio interno que nos molesta y nos repele. Pero lo importante es establecer que todo aquello que no tenga espacio interno, no es arquitectura” Ibid. P. 19
“La historia de la arquitectura es, ante todo, la historia de las concepciones espaciales (…)
…el espacio, ‘vacío’, sea el protagonista de la arquitectura, resulta, en el fondo, muy natural: ya que la arquitectura no es tan sólo arte, ni sólo imagen de vida histórica o de vida vivida por nosotros o por los demás; es también, y en primer lugar, el ambiente, la escena en la cual se desarrolla nuestra vida.” Ibid. P. 23


Sintetizando de la mano de Leonardo Benévolo

Los griegos evitan, en resumidas cuentas tratar una porción demasiado grande de espacio o un número demasiado grande de elementos del mismo modo que un organismo cerrado, contrapuesto al ambiente circunstante, y prefieren considerar al acrópolis o al recinto como una sección
del paisaje infinito, dentro del cual los edificios son libremente colocados, teniendo en cuenta todas las preexitencias de orden natural y artificial. Por lo tanto, los complejos edilicios no sólo no excluyen, sino que piden al espectáculo de la naturaleza y del escenario urbano circunstante.
Los constructores del Acrópolis de Atenas o del recinto de Olimpia no se esfuerzan por extender las características de los edificios al ambiente circunstante, sino más bien de acoger las sugerencias del lugar en los edificios mismos, poniéndolos con armonía con todo el paisaje y resolviendo cada conjunto parcial en el conjunto general, paisajista.

Leonardo Benévolo. “Introducción a la arquitectura” p 24-25.

Algunas ideas para entender al arte griego….

El hombre aprende imitando a la naturaleza y a sus semejantes. Demócrito plantea que el hombre toma como modelo al animal. Esa imitación es la mimesis.
El arte es técnica que lleva al artesano a la perfección. Lo que el hombre hace no tiene origen en su mundo interno, sino en el externo, por eso se habla de mimesis. Sófocles en el Coro de su Antífona:


“Portentos, muchos hay; pero nada es
Más portentoso que el hombre.

El hombre
Descubrió las leyes dentro de la ciudad,
Construyéndose una defensa contra la lluvia y el invierno
De modo que aprendió
El uso del lenguaje
Y el movimiento veloz del pensamiento.”


La arquitectura humana es lenguaje, es pensamiento, es desnaturalización. Las matemáticas son un instrumento para contar, algo propio de la experiencia sensible; pero en los griegos se convierte en un sistema lógico. Nace la geometría.
Lo perfecto tiene un orden (taxis) y la simetría (simetría). El concepto fundamental era el de orden, existe una vinculación entre el cosmos del universo, el cosmos de la sociedad humana y el cosmos del hombre. Pitágoras habla de tres esferas concéntricas: el mundo natural, el mundo humano y el mundo divino.
“La arquitectura es Cosmos, es decir, parte del sistema de analogías que regulan el mundo. Tarea(…) del arquitecto, es hacer de modo que la obra guarde correspondencia con estas leyes que no pertenecen a la evidencia, sino a la taxis (orden), a ese orden que a su vez contiene formas geométrico-matemáticas.” Masiero Roberto, “Estética de la arquitectura” p 39
“Los conceptos fundamentales para entender la arquitectura griega y su estética son los siguientes: canon (kanón), medida (métron), orden (téxis), simetría (simetría), euritmia (eurytmia). Estos conceptos a su vez entenderse dentro de una dimensión más amplia representada por la mimesis, por la relación entre hacer y técnica, y por esa categoría fundamental que es la analogía.
El canon era la pequeña cuerda con la que se tomaban las medidas para las construcciones arquitectónicas. (…)
El canon expresa para el hombre griego lo que es esencial y característico. Este aspira a la perfección, a lo proporcionado, a lo armónico, a lo ideal. (…)
Kanón es para los antiguos griegos sinónimo de métron, unidad de medida, unidad que se encontraba en los fundamentos del sistema ideativo-constructivo ya de manera empírica, puesto que en un principio estaba representada por el ‘pie’ o por el ‘codo’ para pasar a estarlo después en forma numérica.”


La Mimesis en Platón y Aristóteles.

Este concepto adquiere en la antigüedad múltiples aspectos, es la mera actividad de reproducción o copia, ligada a la mentira de la apariencia; también se refiere como ya mencionamos a los modos de conocimiento pues permite la relación entre el sujeto cognoscente y el ente conocido; implica actuar; y es una visión cosmológica en la relación hombre-naturaleza, hombre-cosmos, hombre- dios. Platón reviste a la mimesis de un aspecto peyorativo porque la considera una copia, un acto engañoso. Aristóteles por su parte, plantea en la Poética que: “La imitación es ‘connatural al hombre, y se manifiesta ello desde su misma infancia’ y ‘difiere de los animales en que es muy apto para la imitación, y es por medio de ella como adquiere sus primeros conocimientos.” Masiero, Roberto, OB/cit. P 44

La sección áurea.

Pitágoras viajó desde muy joven a Egipto donde aprendió las leyes del canon. Afirmaba que el alma es inmortal, que el cosmos tiene un orden, y que todo tiene un número. Tales afirmaciones las obtiene de la observación astronómica, del estudio de la cristalografía pero sobre todo de la reflexión entre las notas y la longitud de las cuerdas de los instrumentos musicales. Si todo es número, debe existir un número entre los números, una relación que determine el orden más allá de las apariencias. Tal relación y tal número son los conocidos como relación áurea, o número de oro, sección áurea, divina proporción.

Todo lo que contenga la relación áurea nos conducirá a la belleza, de lo contrario nos encontraremos con lo feo, lo inadecuado, lo contranatural, lo híbrido. Nace de las observaciones de la naturaleza y del estudio del pentágono estrellado, símbolo de la secta de los pitagóricos. 


 

Frases o chistes del día

Paulo Coelho

Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquello que desea.